LEY SOBRE EL TRABAJO PROFESIONAL DEL PSICÓLOGO

Texto de la nueva Ley que regula el trabajo del Psicólogo, aprobada recientemente.

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COMENTARIOS A LA LEY SOBRE EL TRABAJO PROFESIONAL DEL PSICÓLOGO

                                                                                        Por: Dr Héctor Lamas Rojas, Decano Regional de Lima

Las profesiones en la historia

En términos de evolución histórica, las profesiones en su inicio se relacionan a lo clerical. Al decir de Spencer y Durkeim, las instituciones profesionales nacen de ciertas funciones sagradas. Antes del siglo XVI, ser profesional era comprometerse con una orden monacal, sometiéndose a las normas a través de los votos de obediencia, pobreza y castidad.

A partir del siglo XVII, las profesiones se vinculan al desarrollo de la ciencia y la tecnología. En adelante, la especialización científica será uno de los factores determinantes del trabajo profesional y una de los criterios para la jerarquización dentro de ese sector.

El trabajo del psicólogo, sustentado en la ciencia del comportamiento ,es saber positivo y práctica reconocida, con medios apropiados y legitimados. Lo cual se expresa en: alto nivel de conocimientos académicos, control sobre sus procesos de trabajo, y autonomía.

Las características que definen a la profesión de psicólogo son:  autonomía profesional, ámbitos de intervención claramente definidos, crecimiento en especialidad, racionalidad y eficacia,, adecuada formación ( y de calidad), certificación, autorización de ejercicio (colegiación y habilitación), y legitimado en la ética profesional. Y podríamos añadir que, en nuestro país, ya muestra  un claro prestigio, ganado por su condición de servicio público o social.

Los conocimientos teóricos  fundamentales tienen como base diversas  áreas de conocimiento. Tales como las ciencias sociales, la neurociencias, metodología de investigación, etc.

Se trata que la formación profesional realice un adecuado equilibrio de estas áreas, con diferentes matices y proporción, pero siempre cuidando el logro de la comprensión de los aspectos subjetividad individual, combinados con la interpretación del contexto.

a)      Conocimientos teóricos metodológicos: dentro de esta área se reconocen los métodos de diagnóstico e intervención psicológica; los de investigación social y los métodos de planificación  y administración. En este mismo nivel se deben incluir las técnicas educativas y grupales.

b)      Capacidades: Se destacan como importantes la capacidad de análisis y reflexión; la iniciativa para actuar;  la observación y la capacidad de comunicación(también de escuchar). Además se destaca la capacidad de integrarse a equipos multidiciplinarios de actitudes a desarrollar: se identifican  finalidades específicas:

- Actitud solidaria y comprometida con los procesos de la realidad social.

- Actitud crítica frente al mundo en que vive.

-Tener curiosidad científica que permita avanzar en los esfuerzos de interpretación,   análisis e investigaciones de los procesos con que se ha de enfrentar en la realidad.

-Tener una mirada fenomenológica de las personas y fenómenos sociales; sólo influenciados por los valores profesionales.

c)      Destrezas: promover la participación de la población; usar técnicas de conocimiento de la realidad; usar apropiadamente  técnicas y métodos  de planificación y acción, sistematizar y comunicar sus experiencias y movilizar recursos.

Además de los componentes hay otro círculo exterior que envuelve todo el esquema y corresponde a las características propias del quehacer profesional que son la flexibilidad, la integralidad, generalidad y la interdiciplina

Para comprender la profesión de Psicólogo

Definir una profesión , es difícil, y la del psicólogo lo es, por que designa una realidad compleja y con variantes, según el ámbito de  intervención. Los distintos capítulos de la profesión  pueden tener conceptos parecidos, pero con implicaciones totalmente diferentes según sea el área de intervención profesional a la que se refieren, ya que los distintos grupo de trabajo han realizado su actividad,  con total autonomía e independencia unos de otros, a fin de dar una visión global de la riqueza y pluralidad de actividades realizadas por los psicólogos en cada área de intervención que le son propias.

No hay que olvidar que los perfiles profesionales tanto en psicología como en otras profesiones tienen límites flexibles, que dependiendo de la configuración social, la preparación profesional y la habilidad del propio profesional. En todo caso, debe destacarse que el psicólogo ejerce su actividad en forma autónoma, integrando equipos interdisciplinarios o en forma individual; en instituciones públicas o privadas, o como actividad privada. En todos estos casos, hacerlo por requerimiento de otros especialistas o de personas que soliciten su intervención profesional.

Una primera consideración, necesaria en todo caso, es señalar que toda profesión es trabajo, y que lo profesional implica responsabilidad, calidad en el servicio, esmero en el modo de realizar el trabajo, y competencia profesional. No anida, de ninguna manera elitismo, privilegio y/ o monopolio. Pero, estamos claros que, el Psicólogo, debe ejercer su actividad en forma autónoma., y que no aceptamos ninguna forma de intrusismo.

Un psicólogo está capacitado para: 

  • Comprender la triple dimensión de la psicología como ciencia, profesión y medio para la promoción del bienestar de la persona y de la sociedad, siendo consciente de los límites de su conocimiento y de sus herramientas de trabajo.
  • Pensar de modo científico en la conducta humana, apreciando el potencial de la psicología científica para contribuir a la mejora de los individuos y sociedades.
  • Aplicar sus conocimientos y ejercer en diferentes campos como resultado de su formación generalista y polivalente.
  • Reflexionar sobre el propio sistema de valores y la repercusión que ellos tienen en el desarrollo de su labor profesional.
  • Aplicar su bagaje de conocimientos a la realidad, gracias a su capacidad de pensar críticamente, razonar empíricamente y expresarse de forma clara por escrito y oralmente, mostrando un adecuado juicio ético y sensibilidad empática hacia otras personas y culturas.
  • Apreciar la forma en la que sus características personales y actitudes influyen en su desempeño profesional, entre ellas, la integridad y el sentido ético, la responsabilidad, el rigor, la tolerancia y la flexibilidad, con una identidad propia como profesional y siendo capaz de actuar con madurez personal basada en el conocimiento propio.
  • Utilizar sus destrezas de comunicación científica, profesional e interpersonal con colegas y clientes/usuarios/pacientes, mostrando sensibilidad hacia a las necesidades de estos últimos.
  • Servirse de su competencia metodológica, basada en sus conocimientos de estadística, diseños de investigación y psicometría, para evaluar, intervenir, investigar y asesorar en los variados problemas psicológicos y contextos en los que la psicología es relevante.
  • Trabajar en grupo y de forma cooperativa, especialmente con profesionales de otras disciplinas.
  • Colaborar en el avance y el desarrollo científico de la disciplina psicológica, desarrollando proyectos de investigación y/o intervención.
  • Continuar su formación en orden a una mayor especialización en los múltiples campos de la disciplina y/o implicarse en un proceso personal de formación continua, reciclaje, y autoaprendizaje.

El profesional de la psicología esta preparado para  utilizar diversas herramientas y metodologías de trabajo que están sometidas a continuos cambios y avances resultado de la investigación psicológica. Especialmente el ámbito de las herramientas demanda del profesional una constante actualización de conocimientos. Podemos señalar que un psicólogo necesita, a este respecto,  conocer y saber utilizar:

·         Metodología científica de investigación incluyendo sólidos conocimientos de diseño experimental, estadística y psicometría

  • Bibliografía científica y profesional incluyendo bases de datos y otros soportes de las nuevas tecnologías
  • Técnicas de evaluación psicológica
  • Técnicas de intervención psicológica
  • Instrumentación psicológica
  • Manejo de ordenadores
  • Dominio del inglés u otros idiomas
  • Herramientas de gestión: trabajo por objetivos, estudios de calidad...
  •  

Competencias

Aunque las competencias que definen un buen ejercicio profesional en la Psicología son muchas y a veces difíciles de articular, referimos:

A. Sentido ético: Hace referencia a la capacidad para incorporar en la práctica profesional la perspectiva ética. Es decir, adoptar un estilo de trabajo, de vida y de conducta profesional, reflejo de una serie de valores y principios, tales como la competencia profesional, la integridad, la responsabilidad profesional y científica, el respecto por los derechos y la dignidad de la persona, el interés por el bienestar de los demás y la responsabilidad social demostrada en una especial sensibilidad hacia los más vulnerables y desprotegidos, por consiguiente, más necesitados. El sentido ético incluye las competencias como:

  • Integridad: Consiste en actuar conforme a las normas éticas y sociales en las actividades propias del trabajo. Supone actuar en consonancia con lo que uno considera importante. Incluye el comunicar las intenciones, ideas y sentimientos abierta y directamente y el estar dispuesto a actuar honestamente incluso en situaciones difíciles.
  • Sensibilidad social: Supone la comprensión y el fomento de comportamientos de aceptación de las diferencias de género y edad, interpersonales, sociales, culturales, racionales, de las personas marginadas y excluidas, e incluso los de apoyo práctico si fuera posible.

B. Capacidad para las relaciones humanas y la comunicación: Se define como la capacidad para relacionarse con los demás mediante la comprensión y escucha empática de sus perspectivas personales. Supone que se es consciente de los demás, y del entorno, y que se han entendido sus sentimientos así como el influjo que se ejerce sobre ambos e incluye las competencias de:

  • Comprensión interpersonal: Es la habilidad para escuchar y entender correctamente los pensamientos y los sentimientos de los demás, aunque no se expresen verbalmente. Supone también un conocimiento propio que le hace comprender los vínculos existentes entre sus sentimientos, sus pensamientos, sus palabras y sus acciones.
  • Trabajo en equipo: Participar activamente en la consecución de una meta común, incluso cuando esta meta no está relacionada con el interés propio. Implica la intención de colaboración y cooperación con otros, formar parte de un equipo, trabajar juntos, como opuesto a hacerlo individual o competitivamente. Para que esta destreza sea efectiva, la intención debe ser genuina. El equipo se define de forma amplia, como un grupo de personas que trabaja en procesos, tareas u objetivos compartidos.
  • Comunicación: Escuchar abiertamente y enviar mensajes claros a los interlocutores. Aunque esta destreza, según diversos autores (Alles, 1999; Palomo, 2000), se incluye en las dos precedentes, se presenta  por separado para poner de relieve su importancia y necesidad.

C. Capacidad de aprendizaje: Hace referencia a una competencia que supone curiosidad intelectual, apertura a nuevos enfoques y técnicas distintas a las propias y disponibilidad para invertir tiempo y esfuerzo en la adquisición de nuevos conocimientos, habilidades, destrezas y competencias. Implica facilidad para asimilar nueva información y aplicarla eficazmente tratando de conseguir aquello que es capaz de ser y hacer. Se concreta en las siguientes competencias:

·         Pensamiento analítico y de síntesis: Es la capacidad de entender una situación, disgregándola en pequeñas partes o identificando sus implicaciones paso a paso. Incluye el organizar las partes de un problema o situación de forma sistemática, el realizar comparaciones entre diferentes elementos o aspectos y el establecer prioridades de una forma racional. Implica también el comprender las secuencias temporales y la relación causa–efecto de los hechos. La síntesis, por otra parte, se refiere más al proceso a través del cual se integran las partes de una idea o componentes de la realidad para formar un todo significativo.

·         Pensamiento divergente: Es el proceso por el que se desarrolla un escenario expansivo, generativo, explorador, descubridor de opciones, que busca comprender el problema en su totalidad y no de forma superficial. Incluye la habilidad para identificar pautas o relaciones que no son obvias y para detectar puntos clave en situaciones complejas. Supone un razonamiento creativo, divergente y conceptual.

·         Búsqueda de información: Es la inquietud y curiosidad constante por saber más sobre cosas, hechos o personas, implica buscar información más allá de las preguntas rutinarias.

·         Comunicación oral y escrita: Es la transferencia de información, conocimientos y sentimientos entre individuos y grupos, o entre unos grupos y otros, de tal manera que se consigan los objetivos pretendidos, evitando consecuencias no queridas utilizando la palabra o el escrito como medio.

·         Manejo de un idioma extranjero: es la capacidad de comprender y expresarse de forma oral y escrita en otra lengua, pudiendo establecer relaciones fluidas con otros profesionales y acceder a los últimos avances en el conocimiento psicológico.

C. Capacidad emprendedora: Su definición es expresada a través de las competencias implicadas que  son definidas a continuación.

·         Creatividad-Innovación: Es la capacidad de asociar, combinar y reestructurar elementos reales o imaginarios en un nuevo orden significativo. Es una habilidad del pensamiento para generar respuestas nuevas, originales y valiosas.

·         Espíritu Emprendedor: Tener iniciativa en la vida de manera que nos hagamos protagonistas y responsables de lo que queremos que nos suceda a nosotros y a los que nos rodean. Supone buscar activamente oportunidades, sacando el máximo provecho de ellas, sopesando también adecuadamente el riesgo que comportan.

 

Respecto a la formación y ejercicio profesional del psicólogo.

El campo de la Psicología se caracteriza por tener una gran diversidad de enfoques y paradigmas, diferentes miradas teóricas la construyen, diferentes propuestas prácticas y técnicas la sustentan. Un elemento distintivo de esta disciplina se refiere a la dificultad de consenso con respecto al objeto de estudio. Esto responde a que es en el espacio y en el tiempo donde se registran las bases que fundamentan la indagación y construcción del conocimiento del campo de la psicología.

Así pues, las líneas de reflexión y pensamiento que habrán de transitarse, como también los modelos de práctica profesional a los que se dirige, y los retos que la formación en psicología plantea, responderán a una compleja trama de sucesos sociales, culturales, históricos y políticos, cuya visión es fundamental para la propia historia y para la formación al iniciar, desarrollar y profundizar en la formación del psicólogo.

El objetivo siempre ha sido diseñar una alternativa en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la psicología, y formar profesionales creativos y comprometidos con las problemáticas relevantes de la sociedad.

Los rápidos y vertiginosos cambios que tuvieron lugar en el siglo XX le dieron a la disciplina elementos de estudios: los procesos de influencia social, de persuasión, los conflictos sociales, etc. La emergencia de nuevos actores sociales que necesitaban consolidar su lugar en la sociedad  requiere análisis y propuestas de abordaje de la identidad social y nacional.

 Hemos recorrido un intenso trayecto en cuestión de la disciplina, pero las nuevas realidades sociales marcarán las formas de interacción a todos los niveles, incluso en las formas individuales de construcción de la realidad. La psicología social se ha vuelto aún más necesaria para poder entender y proponer los cambios necesarios para el desarrollo de las sociedades.

Los campos de intervención son tan variados como lo es la misma sociedad, fundamentalmente abordando problemáticas de análisis de la cultura y las relaciones sociales: es decir, reconociendo que es la sociedad la que define y crea la realidad psicológica, como lo señalaban Berger y Luckman.

 Ley del trabajo del Psicólogo

La profesión  es una, cualesquiera que sean las modalidades de su ejercicio. Tales modalidades son complementarias entre sí y se rigen por la misma deontología aunque estén sometidas a condiciones de organización diferentes.

El respeto a las reglas morales y a los principios básicos del ejercicio de la profesión queda asegurado por  instituciones reconocidas como el Colegio, las sociedades científicas, la Academia, e investidas, bajo el control de las más altas instancias judiciales del país, de potestad disciplinaria y de jurisdicción.

Todos los psicólogos tienen el deber de participar activamente en su organización corporativa profesional, a través de la cual colaboran en la elaboración de la política de salud, educativa y sociales del país. Los miembros de la profesión pueden y deben luchar para que sean respetados los principios fundamentales del ejercicio de la profesión.

La Ley 28369 Ley del trabajo del Psicólogo, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 19 de octubre de 2004, regula la actividad profesional del psicólogo, definiendo funciones, especialidades, modalidades y requisitos. De otro lado, su participación en el desarrollo nacional.

También está considerada la línea de carrera, la capacitación y perfeccionamiento y, algo que es, muy importante, el registro de títulos. Nos parece muy importante (primera disposición complementaria) reconocer el SERUMS como tiempo de servicios para los efectos de ascenso

La dación de esta ley, esfuerzo de muchos , viene a constituir el tercer hito importante y que define nuestra historia:  el primero, a inicios de la década de los sesenta, cuando en la UNMSM, se crea el Departamento de Psicología, en los ochenta, el segundo, con la creación del Colegio de Psicólogos, y ahora, la Ley de Trabajo del Psicólogo.

Invitamos a los colegas, a que nos hagan llegar sus sugerencias para elaborar una propuesta de reglamento amplia y reconocida.

A tomar en cuenta

Los problemas del ejercicio profesional, requieren de distintos niveles de organización(y con propósitos distintos): Colegio, Academia, Sociedades Científicas, Organismos gremiales.  El Colegio no está en condiciones de abordar toda la problemática del psicólogo, aún más no debe pretender hacerlo. Sí liderar ( democráticamente) el proceso, propiciando la necesaria convergencia para  fortalecer la profesión.

Las instancias gremiales, y nos referimos en primera instancia a ellas por la urgencia de la situación,  deben  apuntar  sus esfuerzos reinvindicativos a:

La exigencia de  plazas necesarias en Educación, Salud y otros sectores.

Recursos  de implantación y equipamiento  de los indispensables servicios en  cada área (Salud, Educación, etc) que  deben guardar proporción con la misión especifica en servicio a  la población.

Necesidad de garantizarse la independencia profesional del psicólogo, nombramientos que sean indiscutibles y por medio de un estatuto que asegure esta independencia, la estabilidad de su puesto de trabajo,  independencia económica y  protección social.

Las relaciones entre las partes ( entidades contratantes y psicólogos) deben prever las garantías de derecho y de hecho que permitan al psicólogo cumplir sus funciones. Para concretar estos principios debe exigirse el cumplimiento de las condiciones que siguen.

1. El contrato o estatuto debe respetar la deontología profesional, teniendo en cuenta las reglas y procedimientos normados. Entre esos procedimientos se incluye el control deontológico por parte de la Organización Colegial

El respeto de la Deontología implica la imposibilidad de imponer sanciones disciplinarias por razones profesionales sin la intervención del Colegio de Psicólogos. Esta debe ser, en todos los casos, independiente de los poderes contratantes.


2. Los contratos, los reglamentos y la ley deberán asegurar al psicólogo:

2.1. El respeto de sus decisiones técnicamente sustentadas.


2.2. El respeto del secreto profesional.


2.3. El derecho a determinar personalmente los procedimientos. métodos y tiempo necesarios para dar a su actividad la mayor eficacia, según su conciencia y los datos de la ciencia; el derecho a disponer de los medios, en equipo técnico y personal auxiliar, cuyo nivel de calidad y cantidad ha de ser compatible con la naturaleza de las actividades programadas, cuya responsabilidad le incumbe; y el derecho a verse libre de toda limitación unilateral. reglamentaria o contractual, de los medios citados. La responsabilidad propia e inalienable del psicólogo en su trabajo implica su participación en la determinación de las necesidades de material y de personal, y en su elección.

2.4. La autoridad funcional y el control del personal puesto a su disposición.

2.5. El derecho a organizar bajo su responsabilidad su servicio y su actividad del modo que estime más adecuado para cumplir su misión.

2.6. De modo general, una influencia efectiva sobre la gestión de la institución o del servicio  del que es responsable y en la medida de tal responsabilidad.

3. La actividad del psicólogo sólo puede ser eficaz y útil a los beneficiarios si la entidad organizadora reconoce su capacidad de concertación y de control ante la administración o los órganos de gestión que le permite ejercer plenamente y sin trabas sus actividades profesionales.

4. El psicólogo debe tener, aseguradas por ley, por contrato o por acuerdo resultante de convenios entre la profesión y los representantes de las instituciones, las condiciones de incorporación y de despido que garanticen su independencia profesional.

Las condiciones de nombramiento deben fundarse siempre y exclusivamente sobre criterios de valor humano y de formación  específica que corresponda a la especialidad en cuestión.

 
4.1. Garantías de estabilidad de empleo.

Esta condición no se cumple si sólo existe el aviso previo y la indemnización por despido.

 
5. Deberá respetarse el derecho sindical.

6. El contrato o reglamento deberá igualmente asegurar:

6.1. La determinación precisa y la extensión de las obligaciones del psicólogo en cuanto a las circunstancias de lugar y horario de sus servicios, de modo que le permitan una actividad profesional eficaz

6.2. La posibilidad de los psicólogos de perfeccionarse técnicamente y de poner al día sus conocimientos durante el tiempo de trabajo remunerado;

6.3. Una remuneración o unos honorarios en proporción al trabajo, la importancia social y la dignidad del psicólogo, que asegure su independencia económica

6.4. Esta remuneración debe acompañarse de suplementos que aseguren los beneficios sociales indispensables y, en concreto, vacaciones pagadas, permisos por enfermedad y convalecencia, indemnizaciones por incapacidad, pensiones y reajustes al costo de la vida.

 

Fuente: http://www.colegiopsicologosperu.org/lima/leypsico/comentlp.htm